17 de marzo de 2012

Crece el "Made in Tierra del Fuego"

Recomiendo leer esta nota de Enrique Carrier sobre el "Made in Tierra del Fuego". Al parecer, un 80% de los celulares vendidos en 2011, en Argentina, fueron fabricados en dicha isla. Previo al incentivo a la fabricación en la provincia más austral del país, sólo Motorola producía algunos modelos allí, por lo que, en 2009, representó apenas un 4% del mercado. La cifra creció aceleradamente en 2010, donde llegó al 38%. El 80% alcanzado en 2011 no estaría lejos del máximo, ya que no todos los modelos se fabrican localmente, al menos no inicialmente.

"Estas cifras pueden ser vistas como un éxito para aquellos que sienten orgullo al ver el 'made in Argentina' en productos tecnológicos. Y, si el objetivo fue lograr sustituir la importación directa de productos terminados por componentes ensamblados localmente, éste fue alcanzado. Pero, desde una perspectiva industrial más amplia, la movida será un éxito cuando nuestros teléfonos puedan ser exportados a precios competitivos y/o cuando la industria local permita el desarrollo de una red de proveedores de componentes más sofisticados que packaging o documentación, cimentando una auténtica industria electrónica nacional", advierte Carrier.

Una observación similar podría realizarse sobre la industria de ensamblado de PCs, por ejemplo: el crecimiento del nivel de vida estos últimos años hizo que la demanda de PCs crezca, pero la oferta "Made in Argentina" no logra cubrir el 100% de toooda esa demanda, todavía. Ergo, se importa desde afuera para cubrir la demanda, lo que genera un desequilibrio en la balanza comercial.

Para dar un salto más allá en este proceso industrializador, en algún momento, estaría bueno comenzar a fabricar los microprocesadores acá en el país, en lugar de importarlos (Si Intel ya tiene una fábrica en Costa Rica...). Teniendo en cuenta que en Argentina existen yacimientos de silicio para la creación de estos chips (y de litio para las baterías), los productos electrónicos podrían generarse desde su mismísima materia prima. No sé hasta qué punto es rentable/razonable/eficiente desde el punto de vista económico en la actual coyuntura, pero creo que eso sería un 100% Made in Argentina.

Llegados a ese punto, otra discusión sería sobre la propiedad de esa parte del proceso industrial. Hasta el momento, las empresas que están explorando/explotando las zonas cordilleranas con metales preciados son extranjeras (canadienses, chinas, etc.). En este caso en particular, la creación de empresas nacionales no es sólo una cuestión de "nacionalismo" sino un tema fundamentalmente económico. En Brasil, muchas industrias estratégicas son mixtas, cuando no 100% estatales. Es un camino posible.

Por lo pronto, ojalá siga creciendo la producción nacional de bienes electrónicos y nuestros productos puedan, ya no sólo cubrir la demanda local, sino también exportarse a precios competitivos, como señala Carrier. Y así también en otras industrias (automotrices, etc.). Eso equilibraría la balanza comercial y generaría mayor ingreso de divisas al país.

19 de noviembre de 2011

¿Internet mata TV?

Es una larga discusión, pero lo cierto es que las agencias que miden el rating en televisión, como Ipsos e Ibope, están bastante preocupadas en este sentido. Básicamente, porque la manera de ver TV viene cambiando de manera irreversible a medida que Internet se masifica como medio de comunicación. Es decir que estamos frente a una especie de batalla entre dos tipos de pantalla: la TV (medio de difusión unidireccional) frente al monitor (de una computadora con acceso a Internet, como sabemos, un medio de comunicación interactivo).

Yo creo que ningún medio de comunicación desplaza completamente a otro, sino que las distintas tecnologías se van acumulando y acomodando a un nuevo contexto, con nuevos usos: cuando apareció la TV, nadie tiró a la basura su radio. Esto es porque cada medio, cada tecnología, ofrece una experiencia particular. Por ejemplo, a la noche, luego de una larga jornada laboral, antes que "conectarse" a Internet, mucha gente prefiere ver TV, precisamente para "desconectar". Es que el zapping no demanda tanto esfuerzo como el tipeo.

También sucede que mucha gente navega por Internet con la TV encendida, de fondo. Esta costumbre es la que desconcierta a las agencias de medición de rating, acostumbradas a contabilizar la audiencia que está frente a la pantalla del televisor, es decir, con la atención totalmente enfocada en lo que se proyecta en la TV. 

Pero que la gente esté conectada a Internet con la TV "de fondo" tampoco significa que le quiten atención al televisor. Muchas veces encontramos una especie de hibridación entre ambos medios: según la agencia Social Media Room, la mayoría de las conversaciones de Facebook mientras se mira TV, tienen que ver con el programa en cuestión. 

La hibridación también se da en otro sentido: hoy ya casi nadie distingue grandes diferencias entre la diversidad de modelos de plasmas, LCDs y todas las nuevas variantes de "pantallas planas" que se venden en el mercado. Los televisores hoy se venden al revés, es decir, no mostrando el frente sino el dorso, para que los potenciales compradores puedan comprobar la cantidad de conexiones que ofrece (entre puertos USB, HDMI, VGA, etc.) y, así, hacerse una idea de la experiencia que pueden conseguir uniendo la TV a una PC con conexión a Internet.

Para quienes les interese leer más sobre el tema, recomiendo este artículo escrito por Mariana Marcaletti.

3 de octubre de 2011

¿Y si utilizamos los juegos online para cambiar el mundo offline?

Si el último lustro estuvo dominado por las redes sociales, el próximo lo estará por el "gamification". Al menos, es lo que cree Gabe Zichermann, uno de los organizadores del Gamification Summit, que se llevó a cabo en Estados Unidos el mes pasado. Es que, una de las tendencias del momento en el universo digital, es precisamente llevar la lógica de los videojuegos desde el mundo "virtual" (online) hacia el mundo "real" (offline), para resolver problemas concretos, desde diseñar nuevas estrategias de Marketing, hasta objetivos más "heroicos", como ayudar en la lucha contra el SIDA o descubrir nuevos planetas.

En esta charla TED, Jane McGonigal señala que, para la próxima década, su propio objetivo (como game designer) es lograr que sea tan fácil "salvar al mundo" en la vida real como lo es en los videojuegos. He aquí algunas ideas/reflexiones que rescato de su charla y otras que se me ocurrieron a mí:

  • Nos gusta más la gente con la que compartimos algún tipo de juego, incluso si competimos entre sí, e incluso si nos han ganado. ¿Por qué? La razón es que se necesita mucha confianza para jugar con alguien: confiamos en que van a pasar tiempo relacionándose con nosotros, que van a jugar con las mismas reglas, valorar los mismos objetivos y comprometer su participación en el juego hasta el final. 
  • Un tipo de confianza similar constituye la base que hace posibles las wikis y plataformas colaborativas en general. Wikipedia es la wiki más grande del mundo y es hoy, sin dudas, la enciclopedia más consultada del ciberespacio (¡y es gratuita!). Pero, sorprendentemente, la segunda wiki más grande del mundo es la de World of Warcraft, que ya cuenta con más de 92 mil artículos escritos sobre el universo imaginario de Azeroth. Con 11,4 millones de suscriptores, World of Warcraft es el juego en línea con el mayor registro de usuarios, y mantiene el Récord Guiness para el videojuego de rol multijugador masivo en línea más popular (Personalmente, ya me había sorprendido la Lostpedia, la wiki sobre la famosa serie "Lost").
  • Según el economista Edward Castronova, la gente invierte mucho más tiempo y dinero en los mundos virtuales (online) porque pueden obtener más y mejores logros que en el mundo "real" (offline): pueden relacionarse con gente que comparte genuinamente sus mismos intereses, pueden tener feedback de lo que hacen/dicen y, sobre todo (y he aquí lo más importante:), obtienen mayor reconocimiento que en la vida real. Ahora entiendo por qué tanta gente se la pasa jugando al Farmville o a Mafia Wars, en Facebook.
  • En muchos casos, el abuso de las herramientas y juegos online constituye una evasión del sufrimiento cotidiano de nuestra vida offline. Y esto, advierte McGonigal, está lejos de ser la situación óptima. Es por eso que necesitamos hacer que nuestra vida real se parezca cada vez más a un juego. ¿En qué sentido? La idea es introducir las lógicas lúdicas y colaborativas de los juegos multijugador masivo online en nuestra vida cotidiana, no sólo para divertirnos sino para cosas "útiles", desde resolver problemas puntuales hasta obtener beneficios concretos.
  • Hace 2 años, para recuperarse de un accidente cerebral, McGonigal creó SuperBetter, un juego online que sirve como "autoayuda", para diversos objetivos en la vida real, desde recuperarse de una enfermedad hasta bajar de peso, hacer gimnasia, mantenerse en forma o meditar. Las incógnitas, en este tipo de start-ups no tan comerciales, es cómo generar ingresos para que sean auto-sustentables. Es que la incógnita en torno a cómo lograr un retorno de la inversión no es un tema menor para los emprendedores...
  • Otro ejemplo, más vinculado al Marketing: mi amigo Guido Vilariño está desarrollando Fanwards, una plataforma móvil que permite transformar el consumo de determinadas marcas en puntos y canjearlos por beneficios, descuentos, etc. Sería ir un paso más allá de los actuales planes de fidelización, que ya quedaron desactualizados en muchos aspectos y que tanta frustración generan en clientes que no se sienten verdaderamente retribuidos como consumidores leales a la marca.
  • Muchos conocen el captcha, ese cuadrito que nos pide que tipeemos las letras que se ven distorsionadas en una imagen (para evitar que ciertos robots de spam utilicen ciertos servicios online o llenen encuestas, etc.). Desde hace unos años, está funcionando el reCaptcha, que recoge las palabras que resultan ilegibles para los escáneres ópticos cuando están digitalizando los textos antiguos. Estas palabras, se envían después a los sitios web que quieran cooperar con el proyecto para que las coloquen como captchas aleatorios. Este sistema ya recoge automáticamente unos 4 millones de respuestas cada día de 40 mil páginas web adheridas al proyecto, lo que equivale a 1500 personas trabajando a tiempo completo para transcribir 60 palabras por minuto. Después de un año de funcionamiento, los usuarios hemos ayudado a resolver unos 440 millones de palabras. Por ejemplo, ya hemos digitalizado (sin saberlo) el archivo completo de periódicos de 1908 del New York Times ayudándonos de este sistema.
  • Llegados a este punto, muchos se estarían preguntando por la brecha digital: qué pasaría con los millones de argentinos que (todavía) no tienen acceso a Internet. Pero, contrariamente a lo que podríamos creer, el gamification es un concepto que no necesariamente implica un gran despliegue tecnológico. En algunos casos, ni siquiera se necesitaría conexión a Internet. Por ejemplo, en Argentina, el nuevo Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) podría servir como plataforma de una verdadera revolución en materia de transporte: la tarjeta le trasmite al Estado información detallada sobre cada uno de los usuarios (cuántos viajes hace, a través de qué medios, etc.), a los que luego podría asignar de manera directa subsidios diferenciados según su nivel de uso. Incluso podrían desarrollarse políticas de incentivo al transporte público, premiando a los usuarios que más viajan, hacerlos participar en sorteos, etc. ... Y esto sería sólo el comienzo de una larga (y divertida) revolución.

28 de septiembre de 2011

¿Cuál es el impacto social del programa Conectar Igualdad?

Muy interesante me resultó el Informe de Avance de Resultados del programa Conectar Igualdad. De allí se desprenden algunas conclusiones para seguir investigando, a nivel social:

  • Uno de los principales desafíos es, precisamente, el pedagógico: a las aulas están ingresando tecnologías que, en la mayoría de los casos, los estudiantes manejan mejor que los docentes, lo que pone en cuestión el tradicional esquema de enseñanza. No es la primera vez que la pedagogía clásica entra en crisis, ni la primera vez que entra tecnología a las aulas (los docentes ya tenían que vérselas con estudiantes que se enviaban SMSs entre sí, a través del teléfono celular, o escuchaban música con su walkman o reproductor de MP3, etc.), pero la novedad es que ahora el cambio se produce a través de la introducción de tecnología que entra "oficializada", de la mano del Estado.
  • Señala el informe: "En esta primera etapa, predomina en las escuelas la necesidad de experimentar con las netbooks. Pensando en futuras etapas, todos los actores de la comunidad escolar coinciden que deberá pautarse el uso pedagógico de las mismas". Pensando en esto de la "experimentación inicial", rescato este ejemplo: en una escuela de Neuquén, recrearon cómo hubiera sido la Revolución de Mayo utilizando Facebook
  • Pero esta "primera etapa (de experimentación)" también tiene su lado problemático: tengo amigos que trabajan como docentes en escuelas públicas y muchas veces se enfrentan al desafío de estudiantes que, en el medio de la clase, se ponen a jugar a través de la computadora. En verdad, este problema ya estaba presente, de alguna manera, desde el ingreso de los teléfonos celulares con tecnología 2G, mediante el cual los estudiantes se enviaban mensajes de texto durante la clase. Como alternativa superadora, algunos docentes les llamaban la atención enviándoles SMSs a esos mismos chicos. Esto demuestra que la introducción de tecnología no necesariamente subvierte de manera definitiva el esquema pedagógico tradicional. Sigue estando en los propios docentes la responsabilidad de recrear la sintonía perdida con los estudiantes.
  • El informe también advierte que "...se puede observar una tensión en la percepción de los propios estudiantes frente a la recepción de la netbook 1 a 1 ya que algunos reconocen el programa Conectar Igualdad como un derecho y otros lo identifican como una política asistencialista o un premio". Para entender esto hay que tener en cuenta que el programa Conectar Igualdad se articula con la Asignación Universal por Hijo que, en un solo año, tuvo una fuerte incidencia en el aumento de la matrícula escolar. En Salta y Jujuy, por ejemplo, la mayoría de las escuelas no preveía el ingreso de chicos de 12 y 13 años que, hasta al año anterior, trabajaban esclavizados de manera full time en ingenios tabacaleros y que, según algunos docentes, "en la escuela ahora sólo se dedican a molestar a sus compañeros". En este sentido, hay docentes que, como "solución", proponen que la entrega de las netbooks se dirija sólo a los "mejores alumnos" (es decir, con los mejores promedios). Como sabemos, a simple vista las alternativas de tipo meritocráticas parecen sanas y justas pero, a la larga, siempre perjudican a los que menos recursos tienen (algunos estudiantes, por ejemplo, no encuentran suficiente tiempo para estudiar porque deben trabajar cuidando a sus hermanitos menores mientras sus padres están laburando). Llegados a este punto, debemos señalar que uno de los principales aciertos de Conectar Igualdad y de la Asignación Universal por Hijo es precisamente su carácter universal (es decir, como un derecho adquirido por el solo hecho de ser ciudadano argentino, sin distinción de género, ideología o clase social, lo que evita el clientelismo político o la fina discriminación, entre otras cosas). El carácter universal de estas políticas públicas todavía genera recelo en ciertos docentes y sectores profesionales que quieren conservar, a cualquier precio, su status social.
  • "En cuanto a los docentes, frente a la novedad de integrar las TICs con uso pedagógico, reclaman tiempo y capacitación, y, a pesar de las dificultades que les genera inicialmente, reconocen que es un proceso de cambio que hay que animarse a transitar", indica el informe. Es que otro desafío igualmente importante es el de la capacitación: por un lado, hay que pensar en cursos diferenciados porque no todos los docentes se encuentran en el mismo nivel de alfabetización digital; por otro lado, es necesario capacitar a absolutamente todos los docentes del país. Los talleres todavía no encuentran suficiente difusión en los medios masivos. Y probablemente nunca la encuentren. Aún así, sería ingenuo pensar que todos los docentes se enteren de estos cursos a través de los medios. Al Estado no le queda otra alternativa que llegar nuevamente hasta ellos, como lo hicieron con las netbooks y como ahora están comenzando a hacer con los talleres de Escuelas de Innovación en Mendoza, Jujuy, Misiones, Buenos Aires y Santa Cruz. Y esto nos lleva directamente a considerar otro tipo de cuestiones, como los desafíos organizativos, logísticos y de infraestructura.

    ¿Cuáles son los principales desafíos de Conectar Igualdad?

    Conectar Igualdad sigue siendo uno de los programas de inclusión digital educativa más ambiciosos del mundo. A un año de su puesta en marcha, Pablo Fontdevilla (director ejecutivo del programa) señaló en esta entrevista algunos de los principales desafíos organizativos, logísticos y de infraestructura. Acá abajo hago un resumen:

    • Un desafío lógico en un programa de alcance federal es el logístico: algunas escuelas están ubicadas al margen de las grandes redes de distribución de energía eléctrica y en medio de caminos de tierra, lo que hace difícil el transporte de equipamiento tan sensible como es el tecnológico. Como explica Fontdevilla: "Al momento de encarar el plan, nosotros no teníamos experiencias en grandes despliegues logísticos como para entregar 1 millón de computadoras en un año, naturalmente. Por ejemplo, Portugal entregó 700 mil máquinas en 5 años, estuvieron 2 años para definir el programa y entregaron la primera computadora después de dos años y luego necesitaron 3 años para llegar a ese número. En este despliegue, no sólo ANSES tiene desafíos importantes, también las empresas logísticas de Argentina, como el Correo Argentino tuvo momentos en los que estuvo saturado y superado por la situación".
    • Con el programa, no sólo llegan netbooks a la escuelas, sino también la conexión a Internet. Pero, previamente a la instalación de los routers y servidores, el programa tiene que hacer un estudio previo para ver qué nivel de conservación edilicia presenta cada escuela, su tamaño, características de las instalaciones, matrícula escolar y piso informático previo, no sólo para proceder a la implementación de la red, sino para garantizar el correcto funcionamiento y mantenimiento posterior. El estado edilicio de algunas escuelas públicas es realmente preocupante, incluso en la Ciudad de Buenos Aires.
    • La incorporación de miles de escuelas a la red también les representa un desafío a los operadores de telefonía: cada escuela tiene un promedio de 500 usuarios conectados a Internet por lo que necesitan un servicio de banda ancha de no menos de 10 Megabytes por segundo. En las licitaciones, la Secretaría de Comunicaciones (SeCom) viene presionando para que los operadores de telefonía se comprometan a hacer las inversiones necesarias en materia de infraestructura de redes para que las escuelas tengan un buen servicio.
    • De todas formas, y al revés de lo que podría pensarse, la conexión a Internet no es el foco del programa. Fontdevilla explica: "Estamos tratando de insistir en el sistema educativo de que la conexión a internet es una herramienta importante, pero no es central al sistema que estamos implementando en el modelo. Lo central aquí es el trabajo en red y colaborativo, lo más importante es que el profesor y los alumnos están compartiendo un aula presencial y un aula virtual. Estamos trabajando en múltiples soluciones convergentes, una es poner contenidos a disposición en los servidores de las escuelas. La maduración del proceso didáctico pedagógico va a llevar un par de años. Hoy, comenzar a aprender la intranet escolar es tanto o más importante que estar conectados a internet. Por otro lado, los pibes son especialmente ingeniosos para detectar de donde colgarse a internet, por la vía publica, por las plazas, van por todos lados conectándose en lugares abiertos".
    • Hay un nivel complejo que tiene que ver con la articulación entre el Estado nacional y las provincias. Fontdevilla aclara que el Estado nacional "se ocupa de la infraestructura y de entregar las computadoras. El mantenimiento de la red escolar y del equipo corresponde a las provincias. El convenio de comodato establece que la provincia autoriza a la escuela a recibir los bienes que la Nación les entrega. Luego, ellos tienen que designar un responsable de la red escolar. Pero eso es un proceso complejo, no en todas las provincias funciona igual, hay muchos problemas en este tema, a las provincias les cuesta hacerse cargo del papel que tendrán que tomar a futuro en Conectar Igualdad". Hay escuelas que ya tienen las netbooks, pero todavía no tienen acceso a Internet ni saben a quién pedirle la conexión, si al operador, al Gobierno Nacional o al Gobierno de la Ciudad...

    25 de septiembre de 2011

    ¿Qué están haciendo los Estados sudamericanos para reducir la brecha digital?

    La semana pasada estuve en la segunda edición del Foro Regional de Líderes de Gobierno, organizado por la Asociación de Usuarios de Informática, con apoyo de empresas de tecnología extranjeras, latinoamericanas y nacionales, y de los gobiernos nacional, de la Ciudad y provinciales. Participaron más de 400 personas y uno de los principales paneles de la agenda fue el que nucleó a los CIOs del Cono Sur. Para la tan ansiada integración regional, es importante que estén sentados en una misma mesa. 

    Resumo algunas de las ideas/reflexiones que me llamaron la atención:

    • Muchas veces, el Estado les pide a sus ciudadanos información que ya tiene. Y cuando eso sucede es porque los distintos organismos y dependencias de gobierno todavía no están cruzando información. ¿Por qué? Porque los datos de unos y otros están almacenados en distintas bases de datos que, casi siempre, hablan distintos lenguajes. En Argentina, una de las cosas que se está realizando para revertir esto es construir un estándar para que pueda ser utilizado por todos los organismos que quieran. José Clastornik, director ejecutivo de AGESIC dijo que, en Uruguay, están avanzando en un proyecto de constancias electrónicas, para estandarizar la información y que haya una real articulación interministerial.
    • Víctor Hugo Dejesús Chena, asesor de la Unidad Técnica de Modernización de la Administración Pública de Paraguay, señaló que el gobierno de su país lanzó un portal de trámites para facilitarles la búsqueda de información a los ciudadanos, pero luego tuvieron que complementarlo con un call center para que pudieran comunicarse los habitantes que todavía no tienen acceso a Internet (que, en Paraguay, constituyen alrededor del 82% de la población, según Internet World Stats). Y esto nos lleva directamente a considerar el tema de la inclusión digital.
    • Como decía  Eduardo Thill, subsecretario de Tecnologías de Gestión de la Jefatura de Gabinete de Ministros de Argentina: “La brecha digital no se reduce sólo a netbooks sino que también debe tener en cuenta toda la infraestructura de telecomunicaciones”. Como se sabe, con el programa Conectar Igualdad, no sólo llegan computadoras a las escuelas sino también la conexión a Internet: por eso, las entregas también incluyen servidores y routers para cada establecimiento educativo de gestión pública. Aparte, el programa se articula con la Red Federal de Fibra Óptica de Argentina Conectada.  Thill calculó que, al ritmo que avanzan estos programas, "para 2015 no va a haber más brecha digital en Argentina".
    • Sea como fuere, ya no alcanza con hablar de “brecha digital” a secas. Como bien señaló Ronal Barrientos Deza, jefe de la Oficina Nacional de Gobierno Electrónico e Informática de Perú, la evolución de las TICs hizo que se abrieran otras brechas: entre habitantes con acceso a Internet por dial-up y los que ya acceden por banda ancha, entre los usuarios de teléfonos 2G y 3G, etc. También se está apuntando a disminuir las enormes desigualdades geográficas porque no es lo mismo la penetración de la banda ancha en las capitales nacionales que en el Interior de nuestros enormes países, donde no les resulta rentable a los operadores de telefonía.
    • Precisamente por esto último, los Estados están tomando la iniciativa para acortar estas brechas y ya están encarando enormes obras de infraestructura de tendido de fibra óptica para interconectar a los ciudadanos a lo largo y ancho de los inmensos territorios latinoamericanos.
    • Una de las cosas que más me llamó la atención de la Red Federal de Fibra Óptica de Argentina Conectada es que el tramo “Patagonia Sur”, que sigue la traza de la histórica ruta 40, también va a servir como alternativa de conectividad para Chile que, al sur de Puerto Aysén, tiene regiones hiper-fragmentadas por islas, fiordos y glaciares que hacen muy difícil los tendidos de fibra sobre el continente. Es muy auspicioso que la integración regional también se esté concretando en este nivel.

    Realmente no encuentro tiempo suficiente para escribir sobre todos los proyectos tecnológicos que están encarando los Estados de la región (y de lo que todavía falta). Es natural que, en un país, el conjunto de organismos y ministerios que conforman un Estado nacional inviertan, en total, más que una sola empresa. Pero la novedad de este momento histórico es el nivel de complejidad y criticidad de los proyectos que se están encarando. Por ejemplo, además de los tendidos de fibra óptica, en Argentina ya está adjudicada la construcción de un datacenter tipo TierIII que constituirá el NAP de toda la red federal de fibra y que, incluso, servirá como sitio primario (o de contingencia) para todos los organismos y empresas que así lo requieran.

    Para terminar, una reflexión en dos partes:

    24 de septiembre de 2011

    ¿Por qué fracasan los intentos de control de las redes sociales?

    Estas últimas semanas, y por distintos motivos, se estuvo evaluando la intervención gubernamental/policial para el monitoreo de las redes sociales en diversos países: desde el Reino Unido hasta Chile, pasando por Alemania, Uruguay, Grecia,... (y la lista sigue). El supuesto objetivo común en casi todos los casos: "detener la ola de violencia" (o, mejor dicho, a quienes la policía supone son "los violentos").

    Silvina Moschini, presidente de la agencia Intuic, escribió este interesante artículo explicando por qué es un error tratar de monitorear/amordazar a las redes sociales. No hay mucho para agregar. He aquí algunas dudas que todavía persisten:

    • ¿Cómo va a llevarse a cabo el monitoreo de las redes sociales? Cada vez que escucho teorías conspirativas de control poblacional siempre me pregunto ¿cuántos millones de hombres necesita contratar el Estado para espiar a otros tantos millones de hombres? Aparte, la eterna paradoja del huevo y la gallina: ¿quién controla a los que controlan?
    • Otra duda: ¿mediante qué sistemas se suponen que van a monitorear a los usuarios de las redes sociales? Hasta el momento, sólo existen herramientas de detección de "palabras clave" (keywords), para hacer minería de datos pero, para acceder a cada perfil de Facebook, por ejemplo, se necesita la previa "aprobación de amistad" del usuario
    • ¿Con qué criterio se determinará qué individuos o qué prácticas son consideradas "peligrosas"? ¿Qué y cómo se monitorearía? ¿Leyendo comentarios y posteos de Facebook y Twitter? ¿Interpretarán todo literal, al pie de la letra? ¿Qué pasará con los tonos humorísticos, tan frecuentes en las redes sociales?
    • Otro tema: ¿los espías nunca consideraron que, si se decidieran a monitorear una red social determinada, los usuarios migrarían a otra, y a otra, y a otra... indefinidamente? La libertad humana siempre termina arreglándoselas para escapar al control. Hay un refrán popular que dice "Hecha la ley, hecha la trampa"...
    • La intervención policial/estatal de las redes sociales y otros medios de comunicación online, ¿no constituiría un claro avasallamiento a la "libertad de expresión" (y de empresa), que tanto se empeñan en defender esos mismos gobiernos?
    • Y esto último nos lleva directo a considerar lo que advierte Moschini: "Las múltiples crisis en el norte de África, a comienzos de este año, demostraron cómo los bloqueos a las plataformas online no sólo fueron inefectivos para detener las protestas si no que, en la mayor parte de los casos, aumentaron la indignación de los manifestantes". ¿Qué pasa, entonces, cuando queda demostrado que el control policial de las redes sociales y otros medios de comunicación online, en vez de paliar, generan aún más violencia?
    • ¿El monitoreo tendrá en cuenta el contexto histórico-social del país? ¿Qué pasa en momentos de catástrofes naturales, por ejemplo? Con el terremoto, los japoneses transformaron a las redes sociales en la única vía efectiva para mantener el contacto con sus seres queridos y para organizar los rescates, debido al colapso de muchas redes de telefonía.
    • Si a los gobiernos realmente les preocupa la violencia, entonces ¿no deberían hacer el intento de entender el problema de raíz, buscando el origen de los conflictos en factores sociales mucho más profundos y complejos? Para decirlo más claro: si a Cameron tanto le preocupa tanto la violencia, como dice, ¿por qué no comienza retirando las tropas británicas de Libia? Con ello, haría una real contribución al fin de la violencia. Y le ahorraría miles de millones de libras a un Estado al borde de la quiebra.

    Espero haber contribuido a demostrar por qué intentar controlar la actividad de los usuarios en los medios de comunicación online (redes sociales, foros, etc.) no contribuiría de ninguna manera a superar la violencia, si no, más bien, todo lo contrario...